Cuando fallece un familiar cercano, además del impacto emocional, aparecen varias dudas prácticas de golpe. Una de las más comunes es si puedes faltar al trabajo, durante cuántos días, a qué familiares cubre el permiso y qué justificante te puede pedir la empresa.
En España, el permiso por fallecimiento familiar forma parte de los permisos retribuidos reconocidos en el Estatuto de los Trabajadores. Eso significa que, si cumples los requisitos, puedes ausentarte del trabajo durante esos días sin perder tu remuneración, siempre que exista aviso y justificación.
El permiso por fallecimiento familiar es el derecho a faltar al trabajo durante unos días cuando muere un familiar cercano, como tu cónyuge, tu pareja de hecho o un familiar hasta segundo grado. Es decir, no depende de que la empresa quiera concedértelo o no, ya que es un permiso recogido por la ley.
Esto es importante porque, en momentos así, mucha gente no sabe si tiene que pedir vacaciones, días de asuntos propios o incluso una baja. En este caso no hablamos de ninguna de esas opciones, sino de un permiso retribuido concreto por fallecimiento familiar. Por eso es muy importante saber bien qué cubre y cómo solicitarlo.
Como norma general, por el fallecimiento del cónyuge, pareja de hecho o un familiar hasta segundo grado, corresponden 2 días de permiso retribuido. Si además necesitas desplazarte, ese plazo se amplía en 2 días más, por lo que el permiso puede llegar a ser de 4 días en total.
Es importante aclarar una duda bastante habitual: este permiso no es el mismo que se concede por accidente, enfermedad grave, hospitalización o una intervención quirúrgica con reposo domiciliario de un familiar. En esos casos, la duración puede ser distinta.
El permiso por fallecimiento familiar no se aplica solo al cónyuge o a los hijos. También puede corresponder cuando fallecen otros familiares cercanos incluidos dentro de los grados de parentesco que reconoce la ley.
Por un lado, están los familiares por consanguinidad, es decir, aquellos con los que existe un vínculo de sangre, como padres, hijos, hermanos, abuelos o nietos. Por otro, están los familiares por afinidad, que son los que forman parte de la familia a través del matrimonio o de la pareja de hecho, como los suegros o los cuñados.
| Tipo de relación | Ejemplos |
| Cónyuge o pareja de hecho | Marido, mujer o pareja de hecho |
| Primer grado de consanguinidad | Padres, hijos |
| Segundo grado de consanguinidad | Hermanos, abuelos, nietos |
| Segundo grado de afinidad | Suegros, cuñados |
Este permiso pueden solicitarlo las personas trabajadoras a las que se aplica el Estatuto de los Trabajadores. Además, la ley establece que la ausencia debe comunicarse con antelación y justificarse después, por lo que no basta con faltar al trabajo y explicarlo varios días más tarde.
En la práctica, lo más recomendable es informar a la empresa en cuanto tengas conocimiento del fallecimiento, aunque sea con una llamada o un mensaje breve. La documentación puede aportarse después.
Aunque cada empresa puede tener su propia forma de gestionarlo, lo habitual es seguir estos sencillos pasos para comunicar la ausencia correctamente y evitar malentendidos:
Lo primero es informar a tu responsable, a recursos humanos o al canal habitual que use la empresa. Puede ser por teléfono, correo electrónico... Lo importante es no dejar pasar el tiempo.
No hace falta dar demasiadas explicaciones. En la mayoría de los casos, basta con decir quién ha fallecido, qué parentesco tienes, la fecha del fallecimiento y si vas a desplazarte.
Esto evita malentendidos. En muchos casos basta con decir: No podré acudir hoy y mañana por fallecimiento de familiar. En cuanto pueda, os envío el justificante.
Aunque el aviso debe hacerse lo antes posible, la documentación puede entregarse más adelante, cuando te sea más sencillo recopilarla y presentarla correctamente.
La empresa puede pedirte algún documento que acredite el fallecimiento y, en algunos casos, también el parentesco o el desplazamiento. Lo más habitual es presentar:
La ley exige avisar y justificar la ausencia, aunque no establece un único documento obligatorio para todos los casos.
Aunque el mínimo legal general está claro, hay situaciones que generan dudas en la práctica. Por ejemplo, puede que no tengas claro desde qué día empieza a contar el permiso, qué ocurre si el fallecimiento se produce en festivo o si tu convenio colectivo añade alguna condición concreta.
Si te surge cualquier duda, lo más recomendable es revisar el convenio que te corresponda o consultar con recursos humanos. Así podrás confirmar cómo se aplica el permiso en tu caso concreto y evitar posibles malentendidos.
Cuando fallece una persona cercana, el permiso laboral ayuda con una parte concreta de la situación, pero no resuelve todo lo que viene después. En esos primeros días suelen sumarse gestiones, decisiones familiares y momentos emocionalmente difíciles que no siempre son fáciles de afrontar.
Por ejemplo, puede que tengas que comunicar la noticia a otras personas o preparar una despedida. En ese sentido, puede resultarte útil leer cómo crear una esquela online, ya que explica de forma clara cómo informar del fallecimiento con respeto y sencillez.
También es habitual que, en esos primeros días, aparezcan emociones como tristeza, desconcierto, cansancio mental o dificultad para centrarse, por eso puede ayudarte este artículo sobre el impacto de la muerte en la salud mental.
Como regla general, corresponden 2 días retribuidos. Si necesitas desplazarte por ese motivo, el permiso se amplía en 2 días más y serían en total 4 días.
Es un permiso retribuido, por lo que la ausencia no debería implicar pérdida de remuneración, siempre que el caso encaje en lo previsto por la norma y se haya comunicado y justificado correctamente.
La ley menciona al cónyuge, la pareja de hecho y a los parientes hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad.
Sí. El Estatuto establece que la persona trabajadora podrá ausentarse del trabajo, con derecho a remuneración, previo aviso y justificación.
Lo habitual es que te pidan un justificante del fallecimiento, como un certificado de defunción o un documento del tanatorio o del funeral. La ley exige justificación, aunque no fija un único documento obligatorio para todos los casos.
Perder a un familiar cercano implica mucho más que una gestión laboral. Aun así, tener claro cuántos días de permiso te corresponden, cómo avisar a la empresa y qué documentación pueden pedirte puede ayudarte a afrontar esos primeros momentos con algo más de claridad.
Aunque cada caso puede tener matices según el convenio colectivo, lo más importante suele ser actuar cuanto antes: comunicar la ausencia, confirmar los días que te corresponden y reunir después los justificantes necesarios. En una situación así, reducir dudas prácticas también ayuda a llevar la situación con algo menos de carga añadida.
En Cementerio Sanen queremos acompañarte desde ese lugar, con un entorno pensado para recordar, rendir homenaje y compartir ese recuerdo de una forma serena y respetuosa.